
El camping weekend ha sido fantástico. La convocatoria oficial era 8 y 9 de Diciembre, y se habían inscrito unas 100 personas de todo el mundo, todo couchsurfers (más algunos amigos que no están registrados). Yo, en mi ánimo de fiestear, propuse ir el viernes por la tarde para aprovechar más el fin de semana. Y así fue, que el viernes por la noche ya estabamos 9 personas haciendo una hoguera y echando unas risas. El sitio era el Tigre, que es un barrio/pueblo al norte de Buenos Aires, que está levantado sobre el delta del Río de la Plata. Es curioso porque este pueblo está formado por todo islas, y se va de un sitio a otro en lancha (privada o colectiva). El camping era espectacular, una isla solo para acampar, llena de vegetacion y con posibilidad de bañarse en el río (aunque es completamente marrón y a mi me da pánico no ver el fondo de los ríos).
A media tarde empezó a llover un poco así que nos cobijamos debajo del edificio, donde había unas mesas y así. Para amenizar el tiempo, nos pusimos a jugar a un Hia-Hondo (para los que no lo conocéis, es un juego de campamento de jugar sentados, muy divertido) en el que al principio empezamos unos pocos y la gente, al ver las risas que nos echábamos, se fue uniendo hasta que al final eramos unas 15 o 20 personas!. Después cambiamos al juego de los animales, que también es harto divertido, y para acabar jugamos a "esto es un clic / clac". Me encanta el rollo campamento y los juegos de este tipo. Me siento como un niño...y me encanta! Por eso soy Peter Pan!.
Después, la grandísima Virginia y el excepcional Fernando, comenzaron a hacer el asado. Vaca, pollo, verduras...la parrilla estaba llena. Lo mejor de todo es que tu ibas, dejabas tu carne y luego comias lo que querías / podías. Todo era compartido, y hubo comida para todos (incluso sobró). Era genial, autentica comuna hippie. Por supuesto la bebida no faltaba, y Eric, que trajo dos melones (no de esos, mal pensados :P) los vació y los rellenó con vino y azúcar. Y así surgió lo que se ha convertido en un mito en CouchSurfing Buenos aires conocido como el winemelon. Al ir ya un poco cocidos nos pusimos a cantar multitud de canciones variadas, tanto en el idioma de Cervantes como en el de Shakespeare. Entonando fatal, por supuesto, ¿Alguien lo dudaba?. La noche siguió y siguió hasta altas horas de la madrugada entre risas, abrazos, besos y música.Fue un fin de semana espectacular, lleno de momentos emotivos, de risas, de abrazos, de cariño. Y todo entre gente que apenas se conocía, pero que comparte un sentimiento, un estilo de vida, una actitud, una mentalidad, que es la del viajero hospitalario. Me recuerda muchísimo al espíritu de la Borda.
Hoy viernes hay otra fiesta que, por los preprativos, parece que va a ser mítica. Ya os contaré. El domingo espero irme (por fin) a Bariloche, y poder hacer (por fin) trekking por zonas con vasta naturaleza.
Si volviera a nacer, cometería los mismos errores, solo que los haría antes. vía Javier Malonda, de El Sentido de la Vida . Desconozco si es él es el autor original.
3 comentarios:
Ale contó 57 en la WM party!
Éramos muchos!
Por qué carajo no vas a pasar las fiestas acá, eh?
Así, en el idioma de Cervantes te lo digo.
Porque Cervantes, también puteaba.
Genial tío, genial todo lo que cuentas.
Un abrazo,
tu mago favorito ;)
Que cabrón que envidia me das. Si es que a veces no hay como ser un hippie al que se le ha ido la olla.
Me habría encantado estar ahi.
Que bien te lo montas, pelopo cabrón.
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