domingo, 15 de marzo de 2009

Torres del Paine

El dia 4 de Marzo tomamos el autobus para ir al Parque Nacional de las Torres del Paine. Habiamos cruzado la frontera sin problemas y como última cena nos habiamos dado un homenaje con un bife de chorizo (la mejor carne argentina). Tomamos el catamarán para ir al refugio del Lago Pehoé y allí ocurrió la primera aventura. A nuestro lado estaban sentadas Maria José, chilena que habia sido guía del parque, y Heather, una estadonunidense que vivía en Puerto Natales por un tiempo. Comentamos un poco nuestros planes de trekking, y en una de estas Maria José (en adelante MJ) dice:

MJ: ¿Por qué nos os venis al Refugio Grey con nosotras ahora?
Pako: Ehmm, son las 7 de la tarde, llevamos la comida de 5 dias, está lloviendo...
MJ: Tengo una botella de Ron
Carlos Pako y Jorge: Haber empezado por ahí!

Así que nada, dejamos parte de la comida en la casa del guardaparque (luego teniamos que pasar por ahí otra noche) y nos pusimos a caminar a las 7 de la tarde, con frio, lluvia, mochila al hombro pero con ilusión, energía, ganas y expectación. 3 horas más tarde llegabamos al refugio, de noche con linternas (al menos MJ sabía el camino, que por cierto, esta muy bien marcado y pisado). Nos pusimos a cocinar todos juntos, plantamos las tiendas y nos fuimos a dormir.

Habíamos ganado un dia de trekking, asi que al dia siguiente decidimos hacer una excursión hasta el glaciar Grey. Es un glaciar que está a unas 2 horas del refugio y te puedes acercar todo lo que quieras, incluso bajar a la base. Lo bueno de este glaciar es que todo es naturaleza y estás tú solo con él, y no como el Perito Moreno, que solo puedes verlo desde las pasarelas donde están todos los turistas con sus cámaras. Tras unas cuantas fotos y admiración del espectáculo natural, nos volvimos al refugio Grey. Ese día bautizamos a Heather como "Rockstar", por llevar siempre las gafas de sol y tener el pelo semirubio levantado al mas puro estilo de una estrella del rock.

El 6 nos dedicamos a volver al refugio Pehoé, levantandonos tranquilamente a la 1 de la tarde (ya estamos viejos :P) y hablando con la gente por el camino. MJ se marchó en el catamarán para hacer otra parte del parque y Rockstar se quedó con nosotros. Allí nos juntamos con un sevillano jipión y con un argentino bicicletero. En el refugio había bastantes españoles, todo sea dicho.

El 7 fue nuestro día duro, ya que decidimos ir a ver el vallé del Francés y volver a dormir a Pehoé. En total fueron 11 horas, pero las vistas lo merecían, como demuestran las fotos. Por el camino nos ibamos alimentando a base de nuestro Dios el "Zuko" (alias bebida como el Tang), paté, atún y frutos secos. He de resaltar que esos días en Israel no debía de haber nadie, porque estaban todos en las Torres! Casi la mitad de la gente que nos cruzamos era de Israel. Es costumbre en su país que, tras hacer el servicio militar (3 años hombres y 2 mujeres) se vayan a viajar un tiempo por sudamérica o Australia. Al llegar por la noche estabamos reventados, asi que cena, duchica y a la cama.



El 8 estabamos tan cansados que decidimos hacerlo dia de relax, ya que teniamos que tomar el catamarán otra vez y un par de autobuses para ir a la otra zona del parque. Como nos sobraba tiempo, tras bajar del barco, decidimos hacer dedo, a ver si alguien nos llevaba y de esta manera ahorrabamos algo de dinero. Un chileno muy majete nos levantó y fuimos sentados en la parte de atrás de su camioneta, disfrutando del paisaje y del polvo de la carretera. El tipo justo se dirigía al campiong donde queriamos quedarnos, pero la mala suerte y un puente tan estrecho en el que solo caben ciertos modelos de coches hizo que nos dejara a 8km del lugar. Como tampoco teniamos mucho mejor que hacer decidimos caminar mientras haciamos dedo, pero en esa zona del parque solo pasan camionetas que trabajan haciendo "transfer", asi que ninguna de ellas quería llevarnos gratis. A mitad camino, decidimos hacer un alto, ya que el sofocante sol de las 2 del mediodía nos estaba matando, asi que a la sombra de un arbol nos echamos un Zuko y una siesta a lo Huckelberry Finn. Unas horas más tarde llegabamos al camping y nos preparabamos para el último día de trekking.


El 9 salimos prontito hacia lo que propiamente son las torres de las Torres del Paine. El camino fue un poco duro al principio, ya que era todo subida y llevabamos mucho cansancio acumulado. Despues había una parte de sombra remontando el río, y al final un pedregal al más puro estilo "La escupidera" del Monte Perdido. Yo ya llevaba rozaduras en los talones, no por las botas, mis fieles Boreal que llevo desde los 16 años, sino por las horas y los días caminando. Durante la subida lo pasé bastante mal, ya que iba practicamente cojeando, pero al llegar al mirador, se me olvidaron de repente todo el dolor y sufrimiento. La vista es realmente impresionante, las torres de granito rodeadas por nieve y al pie el lago... Muchas veces cuando voy caminando por la montaña me pregunto "¿Qué cojones hago aquí sufriendo y pasando calor?", pero cuando veo estas maravillas me digo "Ah sí, esta es la razón, y me encanta". Tras disfrutar el paisaje, bajamos de vuelta al camping bastante rápido, ya que teníamos que tomar el autobus que nos llevaba de vuelta a Puerto Natales, pero lo más imporante, es que queríamos echar una cerveza / refresco antes de dejar el camping. Y es que no hay nada que motive más que una buena jarra de grifa como premio.


De vuelta a Puerto Natales, nos premiamos con otro bife de chorizo. Al día siguiente partimos hacia El Calafate de nuevo, donde nos juntamos con Matías e hicimos un asadito con sus amigos. Y dos días después llegué a mi Buenos Aires querido, esta vez sin casa propia pero con muchas casas ajenas donde dormir y disfrutar de mis últimos días en esta ciudad que me acogió maravillosamente durante más de 1 año. El próximo destino es Córdoba, a ver viejos amigos en mi camino hacia Bolivia y Perú.



martes, 10 de marzo de 2009

Vuelta del Paine

Ya he vuelto de las Torres del Paine. Han sido 6 días de trekking por unos paisajes impresionantes.

Actualización:
Fotos aqui

lunes, 2 de marzo de 2009

Vuelta a la carretera

El sábado fue mi despedida en casa de Julian, que vive a las afueras de Buenos Aires, con sus padres, en una casa con piscina y jardin. Él también celebraba despedida, puesto que se iba a vivir a Nueva Zelanda. Vinieron un montón de amigos, de CS, del trabajo, del fútbol... hicimos un asadito, nos bañamos y nos echamos buenas risas. Muchos abrazos, muchos besos y muchos deseos.


El domingo fui al aeropuerto en autobus, ya que el vuelo salia de Aeroparque, que está dentro de la ciudad. En mi tónica habitual, pretendia llegar justito para embarcar, pero esta vez, dado las últimas aventuras en Iguazú, llegué con hora y media (sin forzar). Al llegar, mi sorpresa es que el vuelo no aparece en las pantallas...Pregunto y resulta que salia de Ezeiza (a 50km de donde estaba yo), que Aerolineas Argentinas habia cambiado el aeropuerto de salida y no me habian avisado. Además, mi agencia de viajes habia cancelado el billete (aun no se porqué). Total que la chica, muy amable, me dice que vaya a Ezeiza y que podré volar si hay huecos en el avión. Asi que corriendo, tomo un taxi, que me costó buena pasta, y llego a Ezeiza a tiempo dado que era domingo y habia poco trafico. Al llegar, ya era de los ultimos facturando, y por suerte, hubo sitio en el avión.


Al llegar a Rio Gallegos, pretendia tomar un autobús directo a El Calafate. En Río Gallegos no hay nada de nada, es ultraaburrido, asi que por eso preferia dormir en El Calafate, que me pillaba de camino hacia las Torres del Paine. Total que voy a la ventanilla y...no habia mas billetes para ese dia! Asi que me tenia que quedar a dormir en Río Gallegos. Al salir, veo a dos tipos con pinta de extranjeros y les pregunto si van hacia el centro, para compartir el taxi. Me dicen que ellos estaban esperando porque habian contratado un coche de alquiler, pero al parecer no estaba la de su agencia y no tenian coche ni sitio al que preguntar ni llamar. Me dicen que si consiguen coche, me llevan de gratis a Punta Arenas, que esta cerca de Paine, y yo les digo que bueno primero vamos al centro a consguir coche y luego decido.

Tomamos un remis y voy hablando con el conductor con todo mi vocabulario argentino para que no me de mil vueltas. Nos deja en un ciber, yo me pongo a mirar el correo mientras ellos buscan el número de la agencia y llaman. Tras varios infructuosos intentos (Domingo a las 19h no trabaja ni Perry), deciden quedarse en Río Gallegos, asi que les propongo quedar para cenar juntos. Acceden, y cada uno nos vamos para un sitio, yo a un hostel barato y ellos a uno de nivel medio. A la hora y media nos volvemos a encontrar en el mismo lugar y tenemos una agradable cena al calor de una parrilla, mientres les explico, como cuasi-argentino, algunos detalles del país.

Al día siguiente (día 2 de Marzo) salgo hacia El Calafate. Mis intentos por contactar con mis amigos CouchSurfers de El Calafate habian sido infructuosos hasta la fecha, asi que ya habia decidido alojarme en algun hostel barato alli y encontrarme con Carlos y Jorge, dos amigos de Zaragoza, para ir juntos a las Torres del Paine. Mientras espero a que Jorge y Carlos (en adelante JyC) vuelvan de ver el Perito Moreno, me doy una vuelta por el pueblo, voy a casa del CouchSurfer Matías, a ver si aún sigue viviendo en la misma casa donde me alojó el año pasdo. Al llegar, me abre un tipo que no me suena de nada y me dice que nanai, que él se mudo el año pasado. Asi que nada, sigo dando vueltas por el pueblo y voy a la estación a esperar a JyC. En un momento, me entran muchas ganas de ir al baño, así que hago lo propio y veo a un tipo meando también. A todo esto, que mientras estoy a mitad de la micción, el tipo me dice: "Pako!!" y yo..."Matías!!". Así es, el destino habia hecho que nos reencontraramos.

Una vez volvieron JyC, fuimos a cenar y nos juntamos con Matías, unos amigos suyos y unas alemanas que habia conocido por ahí, pero que tenian menos onda que una bandera de chapa. Después fuimos a casa de otros CS'er de Calafate y allí acordamos hacer un asado a la vuelta.

Y sin más, al día siguiente salimos para Puerto Natales, el pueblo más cercano a las Torres del Paine. Y aquí estoy en estos momentos, a punto de salir hacia las montañas. Allí haremos un trekking de unos 5-6 días.

¡Que bien se está sin trabajar!


lunes, 23 de febrero de 2009

El secreto de la mochila (parte 2).

Como segunda mochila, hay dos opciones:

- Mochila de ataque.
- Bolso / Zurrón.

La mochila de ataque es una mochila más pequeña, de unos 30L que hace las veces de "hermana pequeña" de la mochila grande. Se llama "de ataque" porque normalmente es la elegida para "atacar" un pico desde un campamento base. Es la mochila que generalmente se lleva para excursiones de día. Es importante que tenga bolsillos laterales y superior, para poder sacar y guardar las barritas energeticas, los frutos secos, la camara de fotos, la crema, las gafas de sol...

El bolso / zurrón es esa prenda que llevan las mujeres, y que si te paras a pensar, es bastante útil, ya que te permite llevar un montón de cosas encima sin la molestia de llevar una mochila a la espalda. Recomiendo un bolso largo (de esos que quedan por la cintura) de tela gruesa, rectangular, ligero y con cierre de cremallera. En los puestos de venta ambulante suelen vender de este tipo, y son bastante baratos y bonitos. Además, le dan un toque "jipi" al portador nada despreciable, que en algunos casos, puede ayudar a relacionarse con la fauna local y con otros viajeros.

En algunas ocasiones, nos vamos a tener que ver obligados a elegir entre uno de los dos. ¿Mochila o bolso? Llevar las dos es un incordio, porque cuando viajas llevas la mochila grande a la espalda, la mochila pequeña delante, y el bolso de medio lado colgando. Además tienes que vigilar 3 objetos. Si no es absolutamente imprescindible, recomiendo elegir entre uno de los dos.

Ventajas de la mochila:
  • Caben más cosas.
  • Sirve para la montaña.
  • Soporta más peso. (Bueno, técnicamente el peso lo soportas tú :P)
  • Es mejor para la espalda, especialmente si llevas peso.
  • Tiene varios bolsillos.
Ventajas del bolso:
  • Es más discreto, pareces menos turista.
  • Más facil de proteger y vigilar, ya que va a un lado (donde está tu mano).
  • Es más pequeño y se guarda facilmente en cualquier sitio.
  • Te da un aire jipión.
  • Es más cómodo sacar y guardar cosas, y más comodo de llevar en zonas con alta densidad de gente.
Mi experiencia es que el bolso es mucho mejor para la ciudad y la mochila mejor para la montaña. Si tengo que elegir entre uno de los dos, me quedo con el bolso, porque a mi, personalmente, me molesta viajar con una mochila delante y otra detrás, y acabo llevando mucho peso innecesario solo por el hecho de tener espacio. En el bolso suelo llevar todo lo que es importante, como por ejemplo:
  • Dinero.
  • Pasaporte.
  • Cartera (nótese que va separada del dinero) con el resto de documentos.
  • Cámara de fotos.
  • Reproductor mp3.
  • Gafas de sol.
  • Móvil.
  • Pasajes de avión, billetes de autobús, normalmente metidos en el pasaporte.
  • Direcciones, seguro médico, contactos.
  • Un libro, papel, boli y sudokus (no son tan importantes pero son útiles cuando viajas).
Lo bueno es que todas tus cosas importanes están juntas y las tienes localizadas en todo momento. Si tienes que embarcar o separarte de tu mochila, sabes que puedes llevar el bolso contigo y que aunque tu mochila se pierda, lo importante lo llevas tú. Lo malo es que si te roban el bolso, es una faena tremenda. Obviamente, solo llevas tus cosas todas juntas cuando vas de un sitio a otro. Si vas a pasear, deja las cosas más importanes en casa de quien te aloja o en el locker del hostel. "Cuanto menos lleve, menos perderé" es mi lema para pasear.

Inevitablemente, a veces hay que llevar todo encima. Para evitar robos, mi técnica es (en este orden):
  1. Colocarme el bolso cruzado al hombro.
  2. Cargarme la mochila grande.
  3. Colocar el bolso (que estaba colgado) entre mi nuca y la parte superior de la mochila.
De esta manera el bolso queda entre la mochila y mi cabeza, siempre está en contacto con una parte de mi cuerpo, y por si acaso, el asa queda encerrada entre la mochila y mi hombro (no me lo puedo quitar sin quitarme la mochila primero).

Y una regla de oro es no quitarse nunca ni la mochila ni el bolso en la calle, y si lo tienes que hacer, que sea en un sitio despejado de gente y vigilando bien tus cosas. Algunos ladrones te tiran ketchup en la nuca o en el brazo para que, cuando dejes tu carga en el suelo para limpiarte, aprovechar y llevarse tu mochila de ataque o bolso. Otros hacen como si se desmayan delante de ti, para que cuando dejes las cosas para ayudarle, venga otro por detrás y se lleve tus cosas. Así que ya sabéis amigos, si os quitáis la mochila, que sea en un lugar controlado y seguro.

Siento ser tan pesimista / pesado a veces con la seguridad, pero el viajero es un objetivo muy muy frecuente entre los ladrones, y si preguntas, todo el mundo ha tenido sus más y sus menos. Con un poco de precaución y paranoia, nos ahorramos un buen disgusto. Y si alguna vez te roban, no te lamentes, por que lo hecho, hecho está y no permitas que además te amarguen el viaje.

Sonríe ante las dificultades, porque el 50% de un viaje, es tu actitud ante ellas.

sábado, 14 de febrero de 2009

El secreto de la mochila (parte 1).

Inspirado por un artículo encontrado aquí, voy a dar mis consejos sobre lo que para mi es el secreto de la mochila. Es una opinión personal, y por lo tanto, sujeta a posibles críticas y otros puntos de vista.

Regla de oro:

No lo puedes llevar todo

Eso es así y hay que acostumbrarse. Tienes que elegir un set de objetos limitados cuya relación utilidad - peso - tamaño se adapte a tu capacidad de llevar carga en tu espalda y al tamaño de tu mochila.
La mochila:

Para viajes largos (más de 15 días) recomiendo una mochila de entre 60 y 80 litros. La mochila ha de ser cómoda, regulable a la persona, con asas anchas y almohadilladas, con cinturón, cintas compresoras laterales, y cintas que permitan llevar cosas por fuera como la tienda de campaña o la esterilla. Además conviene que tenga bolsillos laterales, superior y exterior. Las cremalleras, si son termoselladas, mejor, ya que no les entrará agua si llueve. Conviene también que tenga funda antilluvia, ya que aunque la usemos en raras ocasiones, nos salvará de que se nos moje todo. La parte de la espalda es la más importante. Es bueno que lleve un separador entre la mochila y la espalda, de manera que corra el aire cuando la tengamos puesta. Asi evitaremos que el sudor se vaya acumulando en la camiseta y que al quitarnosla, se nos quede el sudor frio y nos de problemas musculares.
Existen algunas mochilas que llevan dos cremalleras laterales, de manera que te permiten abrir toda la mochila de arriba a abajo y sacar la ropa tanto si esta en la parte superior como en la inferior. Esto permite que no tengas que hacer / deshacer la mochila cada vez que quieras sacar algo que está en el fondo o que no encuetnras. Cuando vas viajando por muchos lugares, llega a cansar el número de veces que armas la mochila.

Sobre el precio de las mochilas: Una mochila no es un gasto, no es un capricho, no es un juguete, es una inversión. Es una inversión para tu espalda, para tu comodidad y para que disfrutes plenamente del viaje. Los precios de las mochilas, especialmente las buenas, pueden parecer caros al principio, pero ten en cuenta que una buena mochila te puede durar fácilmente, 20 años. Si divides el precio entre lo que vas a pagar por año, verás que merece la pena gastar un poco más en tener una mochila de mejor calidad, con mejores características y de mejores materiales. Que durante el viaje se te rompa la mochila es un bajón, ya que o bien continuas con la mochila rota y todos los inconvenientes, o tienes que comprar una de urgencia, sin tiempo apenas para comparar precios, modelos y tiendas, y posiblemente pagando más caro que en tu país de origen (en los paises más baratos que España, las mochilas son más caras ya que las importan). Algunas marcas de mochilas de calidad son: Vaude (ALE), Lowe Alpine (USA), Altus (ESP), Trango (ESP) North Face (USA), Ferrino (ITA)... y hay muchas otras marcas que no recuerdo pero que también me recomendaron. Resumiendo: compra calidad y lo agradecerás. Con el tiempo habrás olvidado que te costó dinero, pero en cada viaje recodarás haber invertido bien tu dinero.

Consejos para la mochila:
  • No la laves los primeros 5 años. Puede parecer una guarrada (bueno, vale, lo es, pero tiene su explicación) pero así la mochila adquiere una capa de mugre, polvo y manchas que harán que tu mochila no llame la atención. Asi desviarás las miradas de ladrones que piensan "si lleva esa mochila, debe de tener bastante pasta que robar". En su lugar, pensaran "pobre, si no tiene ni para lavar su mochila...". Recuerda que la mochila funciona igual sucia que limpia, pero si te dejan sin mochila, entonces si que no funciona en absoluto.
  • En los aeropuertos, ata bien todas las cintas para que no queden colgando. A veces, en las cintas transportadoras, se enganchan con las paredes, y eso hace que tu equipaje no llegue a su destino.
  • Usa cada bolsillo, en lo posible, siempre para lo mismo, asi evitarás estar buscando por todos ellos en cada viaje. Por ejemplo en mi caso siempre uso el bolsillo superior para el neceser y las cosas de supervivencia, como silbato, navaja, capa de lluvia...
  • Lleva en tu cámara de fotos, una foto de tu mochila. Así, en el caso de que te la pierdan, puedes imprimir una foto y que sea más fácil encontrarla.
  • Aprende para qué sirve cada cinta de tu mochila. Una mochila es una herramienta, hay que aprender como usarla como cualquier otra herramienta. Hazla bien y organizadamente. El saco de dormir, abajo. Después la ropa en orden inverso de uso (primero la ropa que vayas a usar más tarde en tu viaje). Usa la ropa interior para rellenar huecos en las paredes. Una vez que tengas todo listo, usa las cintas compresoras exteriores, cierrala bien, y ajustala lo más que puedas. Así la ropa y objetos no se moverán dentro, te cabrá mejor en el coche, autobús, etc..., y será mas cómoda de llevar.
  • Lo del tubito de agua, sinceramente, y en mi humilde opinión, me parece contraproducente. Si estás en la montaña, te permite beber con demasiada facilidad mientras vas caminando. Hace que tu reserva de agua se termine más rápido y que altere tu ritmo de descansos, ya que como no tienes sed, no paras, pero eh amigo! el resto del cuerpo también necesita descansar y relajarse!. Si estás en la ciudad...de verdad necesitas llevar agua en la mochila? Pero bueno, es mi opinión y allá cada uno.
  • Nunca llenes tu mochila al máximo al empezar el viaje. Durante tu viaje, vas a ir acumulando objetos, recuerdos, regalos que harán que tu mochila vaya creciendo, y para ello, necesitarás espacio. Se previsor, y deja lugar en tu mochila para cosas que vayas acumulando.

Hasta aquí por hoy. En la próxima entrega, mochilas de ataque, bolsos y zurrones.

lunes, 2 de febrero de 2009

Verdadero Bus Ateo


Traducción: "La ciencia hace que vueles a la Luna, la religión hace que vueles contra edificios".
Vía: Rinzewind blog . Fuente original de la foto aquí.

jueves, 29 de enero de 2009

Diseño del blog

Le he cambiado un poco el diseño al blog. Esto de Internet es una maravilla. ¿ Para qué programar una plantilla, cuando puedes Googlearla? Ya sabéis, para cualquier duda que tengáis alguna vez con la informática... http://www.usaelputogoogle.com .